¡Comenzamos la semana con mucha energía
con mi curso de 2ºA! La verdad es que tenía ganas de empezar una nueva semana y
dejar de estar dando vueltas rotando por los diferentes cursos, quería
asentarme en mi curso y estar oficialmente con mi tutora Celia.
Hoy ha sido un día un poco más light que
los anteriores, ya que he notado que con los niños más pequeños de Primaria es
ir más despacio y siempre recordando contenidos, para que no se olviden de
ellos al salir del colegio. He notado que siendo lunes estaban un poco más
dispersos y revoltosos, porque Celia les decía una página y luego la
preguntaban todo el rato. Además, el niño al que ayudé el viernes, tiene
dificultades para realizar las tareas, bien porque no quiere ponerse a ello y
le da pereza o bien porque no se ve capaz y desiste. Para ello, hay que estar
detrás del alumno constantemente, porque si no saca ni el libro de texto
correspondiente y se pone a jugar.
He estado hablando con Celia, comentando
los puntos que tengo que incluir en mi portafolio de prácticas y ha accedido a
ayudarme sin ningún problema, incluso me ha ofrecido algún día de irnos a la
biblioteca para prestarme su ayuda. La verdad que me siento muy agusto con mi
tutora, porque no es tan rígida como pensaba que iba a ser mi tutora o tutor
del colegio ni se pasa de “molona”, tiene un punto intermedio y sabe cuándo hay
que hacer unas cosas y cuándo corresponden otras. Me he fijado que les brinda
mucho cariño a los niños, pero que también es firme a la hora de dar las clases
magistrales, ya que el niño con TDAH revoluciona a veces la clase y tiene que
ser firme con ellos.
Lo que me gustaría destacar del día de hoy
es que en matemáticas utiliza una metodología en la que el niño aprende
mediante los errores que comete en los ejercicios que les manda Celia, ella
posteriormente explica la lección, pero los niños luego hacen ejercicios.
Además, hemos ido a la biblioteca para dejar los libros que han leído y para
que elijan unos nuevos, Celia me ha enseñado como se utiliza el programa de
préstamo y devolución de libros y me ha parecido un programa muy útil para ese
ámbito. Por último, y centrándome en el tema de la lectura, los niños en clase
tienen un “lectómetro”, son fichas donde hay dibujadas una pila de libros en
horizontal y los niños colorean un libro después de haber terminado de leerlo;
ésta es una técnica muy buena para incentivar a los niños a que lean y mejoren
así su lectura en voz alta.
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